Acerca de mí
Formación y experiencia
Soy médica graduada con Diploma de Honor en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Realicé mi residencia en Cirugía General y Jefatura de residentes en el Hospital Alemán. Continué mi formación de postgrado en Cirugía de Paredes Abdominales en el Sanatorio Güemes, donde el alto volumen quirúrgico consolidó mi carrera profesional.
Mi desarrollo profesional incluye entrenamientos internacionales en centros de prestigio como la Cleveland Clinic, NYU Langone Health, y el Programa de Inmersión Quirúrgica e-TEP, donde profundicé mi entrenamiento junto a referentes mundiales.
Posteriormente completé la Maestría en Informática en Salud en el Hospital Italiano, lo que me permitió integrar la innovación tecnológica y la seguridad del paciente a la práctica clínica.
Comprometida con la excelencia académica, participo activamente en docencia e investigación mediante publicaciones científicas nacionales e internacionales, combinando mi experiencia quirúrgica con la difusión de conocimiento para la comunidad médica.
TRATAMIENTOS
Abordaje integral de la pared abdominal
Hernias
- Hernias inguinales
- Hernias umbilicales y epigástricas
- Hernias recidivadas
Eventraciones
- Eventraciones
- Reconstrucción de eventraciones gigantes y complejas
Otras patologías
- Diástasis de rectos del abdomen
- Tumores de pared abdominal
- Dolor inguinal crónico
Testimonios de mis pacientes
Lugares de atención
Consultorio Malabia
Malabia 2435, PB – CABA, Argentina
Consultorio Sanatorio Güemes – Sede Torre
F. Acuña de Figueroa 1240 – CABA, Argentina
Consultorio Sanatorio Güemes – Sede Centro Médico Lima
Lima 385. CABA, Argentina
Preguntas frecuentes
Respuestas a las dudas más frecuentes sobre hernias, eventraciones y otras patologías de la pared abdominal.
¿Qué es la pared abdominal?
La pared abdominal está formada por músculos, fascias y otros tejidos que recubren y brindan sostén a los órganos del abdomen. Además de su función de contención, cumple un papel importante en la postura, la respiración y la estabilidad del cuerpo.
Cuando alguna de estas estructuras se debilita, pueden aparecer hernias u otros defectos que requieren una valoración médica.
¿Qué diferencias hay entre una hernia y una eventración?
Tanto las hernias como las eventraciones son defectos de la pared abdominal. En ambos casos, existe una abertura en la musculatura a través de la cual puede protruir (salir hacia afuera) contenido del interior del abdomen.
La diferencia es que una hernia aparece de forma espontánea en zonas naturalmente más débiles de la pared abdominal, como la región inguinal en los hombres o el ombligo en las mujeres.
En cambio, una eventración se produce en el sitio de una cicatriz quirúrgica, donde la pared abdominal puede haberse debilitado a raíz de una cirugía previa.
¿Cómo sé si tengo una hernia? ¿Es necesario hacerme una ecografía?
El síntoma más frecuente de una hernia o de una eventración es la presencia de un bulto en el abdomen o en la ingle, que puede aumentar de tamaño al toser, levantar peso o hacer fuerza. En algunos casos se acompaña de una molestia o dolor localizado.
El diagnóstico es principalmente clínico, mediante la inspección y palpación realizadas por profesionales entrenados. La ecografía puede solicitarse para confirmar el diagnóstico o evaluar detalles anatómicos, aunque no siempre es necesaria si la lesión es evidente durante el examen físico. En situaciones particulares, como las eventraciones complejas, el estudio de elección es la tomografía computada.
Tengo una hernia. ¿Me tengo que operar en forma urgente?
No todas las hernias requieren cirugía de urgencia. Como regla general, la única manera de tratar una hernia es mediante una cirugía. Si no se tratan, con el tiempo tienden a crecer y a volverse cada vez más sintomáticas. La mayoría de las hernias pueden operarse en forma segura de manera programada, por lo que no es necesario alarmarse.
En situaciones muy poco frecuentes, sí puede ser necesaria una cirugía urgente. Esto puede ocurrir si aparece dolor muy intenso, enrojecimiento, endurecimiento, vómitos o fiebre.
¿Qué diferencia hay entre una cirugía abierta, laparoscópica y endoscópica?
- Cirugía abierta: Se realiza a través de una incisión directamente sobre la zona donde se encuentra la hernia. El largo de la herida es variable según el caso.
- Cirugía laparoscópica: Utiliza pequeñas incisiones, ubicadas a distancia del sitio de la hernia. A través de ellas se introduce una cámara que permite ver el interior del abdomen en una pantalla. Al ser menos invasiva, suele generar menos dolor postoperatorio y una recuperación más rápida.
- Cirugía endoscópica: Es similar a la laparoscópica, pero no requiere ingresar a la cavidad abdominal.
No existe un abordaje universalmente mejor que otro. La elección depende de las características de cada paciente y del tipo de hernia. El objetivo es ofrecer el tratamiento más seguro y efectivo a cada paciente.
¿Qué es una malla? ¿Siempre es necesario colocarla?
La malla es un material protésico que se utiliza en las cirugías de la pared abdominal para reforzar la zona y disminuir el riesgo de que la hernia vuelva a aparecer.
No siempre es necesario colocar una malla. En hernias pequeñas o en reparaciones específicas, puede realizarse una sutura directa sin malla. La decisión depende del tamaño del defecto, la calidad del tejido y la técnica quirúrgica más segura para cada paciente.
¿Hay que usar una faja antes o después de la cirugía?
El uso de faja abdominal puede ser útil para algunos pacientes antes de la cirugía, dado que ayuda a reducir las molestias y permite llevar una vida más confortable. Sin embargo, no reemplaza la cirugía ni “cura” la hernia. Se recomienda usarla solo si el paciente se siente cómodo con ella.
También puede ser útil en el postoperatorio inmediato, ya que brinda contención a la pared abdominal y facilita la movilización. No todas las cirugías requieren el uso de faja, y la duración del uso se define según el tipo de procedimiento y la evolución de cada paciente.
¿Qué complicaciones puede haber después de una cirugía de pared abdominal?
Las complicaciones más frecuentes después de una cirugía de pared abdominal incluyen:
- Seroma: acumulación de líquido en el sitio operado.
- Hematoma: acumulación de sangre.
- Infección de la herida.
- Dolor localizado.
La probabilidad de aparición depende de varios factores, como las comorbilidades del paciente y la técnica quirúrgica utilizada.
En muchos casos, estas complicaciones no requieren tratamiento médico, ya que se resuelven por sí solas mediante un control clínico activo. En algunas situaciones puede ser necesario el uso de antibióticos, lavados de la herida o, con menor frecuencia, punciones u otros tratamientos invasivos. Como profesional, aplico los protocolos de seguridad y control postoperatorio, que ayudan a minimizar estos riesgos y favorecen una recuperación segura.
¿Las hernias pueden volver a salir? ¿Por qué?
Sí, en algunos casos pueden reaparecer, lo que se conoce como recidiva herniaria. No suele haber una única causa de recidiva; existen diversos factores que pueden contribuir:
- Comorbilidades del paciente: obesidad, diabetes, tabaquismo, algunos medicamentos, entre otros.
- Características de la hernia: tamaño, localización, cirugías previas, etc.
- Técnica quirúrgica utilizada.
- Eventos postoperatorios: infección de la herida, esfuerzos excesivos, entre otros.
Muchos de estos factores son modificables antes de la cirugía, y nuestro objetivo es trabajar sobre ellos, elegir la técnica quirúrgica más adecuada y prevenir complicaciones postoperatorias, para reducir al máximo el riesgo de recidiva.
¿Qué tipo de vida voy a llevar después de una cirugía de pared abdominal? ¿Puedo hacer deporte?
Después de la cirugía, la mayoría de los pacientes retoma su vida habitual de forma progresiva. Durante las primeras semanas, se recomienda evitar esfuerzos físicos importantes, levantar peso o realizar actividades intensas.
Una vez completada la recuperación, es posible volver gradualmente al ejercicio, con el objetivo de restaurar la funcionalidad de la pared abdominal y mantener una vida activa y saludable.
¿Por qué consultar con un cirujano de pared abdominal?
Los cirujanos de pared abdominal somos especialistas en cirugía general, entrenados específicamente en el diagnóstico y tratamiento de los defectos de la pared abdominal.
Manejamos diversas técnicas quirúrgicas —abiertas, laparoscópicas y endoscópicas— y elegimos el tratamiento más adecuado según las características de cada paciente.
El objetivo es mejorar la funcionalidad de la pared abdominal y la calidad de vida, al mismo tiempo que disminuimos la probabilidad de que la hernia vuelva a aparecer.
¿Se realizan consultas de segunda opinión o interconsulta médica?
Sí. Ofrezco evaluaciones de segunda opinión, especialmente en casos complejos, como antecedentes de cirugías previas o tratamientos que no tuvieron el resultado esperado.
El objetivo es brindar al paciente una visión clara sobre las alternativas disponibles y acompañarlo en la toma de decisiones, con información precisa y confianza.
¿Qué es la pared abdominal?
La pared abdominal está formada por músculos, fascias y otros tejidos que recubren y brindan sostén a los órganos del abdomen. Además de su función de contención, cumple un papel importante en la postura, la respiración y la estabilidad del cuerpo.
Cuando alguna de estas estructuras se debilita, pueden aparecer hernias u otros defectos que requieren una valoración médica.
¿Qué diferencias hay entre una hernia y una eventración?
Tanto las hernias como las eventraciones son defectos de la pared abdominal. En ambos casos, existe una abertura en la musculatura a través de la cual puede protruir (salir hacia afuera) contenido del interior del abdomen.
La diferencia es que una hernia aparece de forma espontánea en zonas naturalmente más débiles de la pared abdominal, como la región inguinal en los hombres o el ombligo en las mujeres.
En cambio, una eventración se produce en el sitio de una cicatriz quirúrgica, donde la pared abdominal puede haberse debilitado a raíz de una cirugía previa.
¿Cómo sé si tengo una hernia? ¿Es necesario hacerme una ecografía?
El síntoma más frecuente de una hernia o de una eventración es la presencia de un bulto en el abdomen o en la ingle, que puede aumentar de tamaño al toser, levantar peso o hacer fuerza. En algunos casos se acompaña de una molestia o dolor localizado.
El diagnóstico es principalmente clínico, mediante la inspección y palpación realizadas por profesionales entrenados. La ecografía puede solicitarse para confirmar el diagnóstico o evaluar detalles anatómicos, aunque no siempre es necesaria si la lesión es evidente durante el examen físico. En situaciones particulares, como las eventraciones complejas, el estudio de elección es la tomografía computada.
Tengo una hernia. ¿Me tengo que operar en forma urgente?
No todas las hernias requieren cirugía de urgencia. Como regla general, la única manera de tratar una hernia es mediante una cirugía. Si no se tratan, con el tiempo tienden a crecer y a volverse cada vez más sintomáticas. La mayoría de las hernias pueden operarse en forma segura de manera programada, por lo que no es necesario alarmarse.
En situaciones muy poco frecuentes, sí puede ser necesaria una cirugía urgente. Esto puede ocurrir si aparece dolor muy intenso, enrojecimiento, endurecimiento, vómitos o fiebre.
¿Qué diferencia hay entre una cirugía abierta, laparoscópica y endoscópica?
- Cirugía abierta: Se realiza a través de una incisión directamente sobre la zona donde se encuentra la hernia. El largo de la herida es variable según el caso.
- Cirugía laparoscópica: Utiliza pequeñas incisiones, ubicadas a distancia del sitio de la hernia. A través de ellas se introduce una cámara que permite ver el interior del abdomen en una pantalla. Al ser menos invasiva, suele generar menos dolor postoperatorio y una recuperación más rápida.
- Cirugía endoscópica: Es similar a la laparoscópica, pero no requiere ingresar a la cavidad abdominal.
No existe un abordaje universalmente mejor que otro. La elección depende de las características de cada paciente y del tipo de hernia. El objetivo es ofrecer el tratamiento más seguro y efectivo a cada paciente.
¿Qué es una malla? ¿Siempre es necesario colocarla?
La malla es un material protésico que se utiliza en las cirugías de la pared abdominal para reforzar la zona y disminuir el riesgo de que la hernia vuelva a aparecer.
No siempre es necesario colocar una malla. En hernias pequeñas o en reparaciones específicas, puede realizarse una sutura directa sin malla. La decisión depende del tamaño del defecto, la calidad del tejido y la técnica quirúrgica más segura para cada paciente.
¿Hay que usar una faja antes o después de la cirugía?
El uso de faja abdominal puede ser útil para algunos pacientes antes de la cirugía, dado que ayuda a reducir las molestias y permite llevar una vida más confortable. Sin embargo, no reemplaza la cirugía ni “cura” la hernia. Se recomienda usarla solo si el paciente se siente cómodo con ella.
También puede ser útil en el postoperatorio inmediato, ya que brinda contención a la pared abdominal y facilita la movilización. No todas las cirugías requieren el uso de faja, y la duración del uso se define según el tipo de procedimiento y la evolución de cada paciente.
¿Qué complicaciones puede haber después de una cirugía de pared abdominal?
Las complicaciones más frecuentes después de una cirugía de pared abdominal incluyen:
- Seroma: acumulación de líquido en el sitio operado.
- Hematoma: acumulación de sangre.
- Infección de la herida.
- Dolor localizado.
La probabilidad de aparición depende de varios factores, como las comorbilidades del paciente y la técnica quirúrgica utilizada.
En muchos casos, estas complicaciones no requieren tratamiento médico, ya que se resuelven por sí solas mediante un control clínico activo. En algunas situaciones puede ser necesario el uso de antibióticos, lavados de la herida o, con menor frecuencia, punciones u otros tratamientos invasivos. Como profesional, aplico los protocolos de seguridad y control postoperatorio, que ayudan a minimizar estos riesgos y favorecen una recuperación segura.
¿Las hernias pueden volver a salir? ¿Por qué?
Sí, en algunos casos pueden reaparecer, lo que se conoce como recidiva herniaria. No suele haber una única causa de recidiva; existen diversos factores que pueden contribuir:
- Comorbilidades del paciente: obesidad, diabetes, tabaquismo, algunos medicamentos, entre otros.
- Características de la hernia: tamaño, localización, cirugías previas, etc.
- Técnica quirúrgica utilizada.
- Eventos postoperatorios: infección de la herida, esfuerzos excesivos, entre otros.
Muchos de estos factores son modificables antes de la cirugía, y nuestro objetivo es trabajar sobre ellos, elegir la técnica quirúrgica más adecuada y prevenir complicaciones postoperatorias, para reducir al máximo el riesgo de recidiva.
¿Qué tipo de vida voy a llevar después de una cirugía de pared abdominal? ¿Puedo hacer deporte?
Después de la cirugía, la mayoría de los pacientes retoma su vida habitual de forma progresiva. Durante las primeras semanas, se recomienda evitar esfuerzos físicos importantes, levantar peso o realizar actividades intensas.
Una vez completada la recuperación, es posible volver gradualmente al ejercicio, con el objetivo de restaurar la funcionalidad de la pared abdominal y mantener una vida activa y saludable.
¿Por qué consultar con un cirujano de pared abdominal?
Los cirujanos de pared abdominal somos especialistas en cirugía general, entrenados específicamente en el diagnóstico y tratamiento de los defectos de la pared abdominal.
Manejamos diversas técnicas quirúrgicas —abiertas, laparoscópicas y endoscópicas— y elegimos el tratamiento más adecuado según las características de cada paciente.
El objetivo es mejorar la funcionalidad de la pared abdominal y la calidad de vida, al mismo tiempo que disminuimos la probabilidad de que la hernia vuelva a aparecer.
¿Se realizan consultas de segunda opinión o interconsulta médica?
Sí. Ofrezco evaluaciones de segunda opinión, especialmente en casos complejos, como antecedentes de cirugías previas o tratamientos que no tuvieron el resultado esperado.
El objetivo es brindar al paciente una visión clara sobre las alternativas disponibles y acompañarlo en la toma de decisiones, con información precisa y confianza.